Sociedad
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LA PIGMENTACIÓN ARGENTINA

Las cosas en términos de blancos y de negros

¿Qué pasó en la Argentina para que el señor de la foto se haya vuelto una amenaza? ¿Quién lo transformó en un peligro social? Alejandro Seselovsky.

Por Alejandro Seselovsky
18.06.2008
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Los colores de la patria, la pigmentación argentina: celeste. Pero sobre todo blanca.

La imagen estuvo girando por Mendoza, Jujuy y, durante algunas semanas, fue una aparición que te sacudía si venías por Plaza San Martín, justo en la esquina de Marcelo T. Siempre como parte del proyecto Yeca, un trabajo del fotógrafo Luis Abadi, que decidió poner el ojo en personajes casuales en lugares públicos. Hay otras imágenes: una muy amenazante de un policía bigotón con un cuchillo carnicero en la mano y la del albañil de casco blanco que emerge heroico de las entrañas de la vereda. Pero ninguna foto con el resplandor de esta foto, la que más acabadamente condensa algo que con tranquilidad podríamos llamar la Argentina, una parte de ella, la parte más aparte.

El señor que está ahí, o lo que cualquier habitante promedio de esta tan tolerante ciudad de Buenos Aires llamaría ese negro: los labios de churrasco, las vísceras de un chori, la piel india, el peronismo explícito, el cuchillo en la mano, la mano sobrándolo, unas Malvinas en algún lugar de por ahí, la palabra “sindicato”, la palabra “camionero”, los ojos chinos y un cielo patrio conteniéndolo todo. Somos ese señor que está ahí. Somos, también, ese negro. Venimos siéndolo, a ver. ¿Y a cuento de qué venir a decirlo? ¿Cuál onda con la proclama? Últimamente, algo nos ha vuelto a poner frente a nuestras históricas tensiones de clase. Desde la repentina revitalización de la palabra “oligarquía” que el conflicto con el campo, por conveniencia retórica del Gobierno o por verdadera emergencia terrateniente, ha recuperado del fondo de la historia, hasta esa rudimentaria representación infantojuvenil que divinas y populares se han tomado la molestia de legarnos, pasando por Jorge Rial hablando de la lucha de clases en esa terminación nerviosa de la realidad nacional que es Bailando por un sueño, verificando quién es grasa y quién es fina en un programa que ya sabemos lo finoli que es. Y culminando, por supuesto, en ese éxtasis de la manifestación pública en boca del señor piquetero oficial. Porque, vamos a decirlo, a Horacio González le hubiera llevado doscientas cincuenta subordinadas explicar las tensiones de clase que Luis D’Elía puso en seis palabras: odio a los blancos del centro. No se puede ser más exacto, más drástico. Lo que tiene de bueno D’Elía es que no te sofoca con tener que interpretarlo. El tipo dice que va a defender este Gobierno a los tiros y que odia a los blancos del centro: pum, te la puso, nada que explicar. Es posible que tenga algo de involución cívica, o para llamarlo de un modo menos conceptual: es posible que sea un animal, pero en todo caso es un animal que habla claro en una sociedad regida por el marketing corporativo y la especulación dialéctica: a ver quién dice qué para ver qué decimos después. Hacía rato que nadie tajeaba el lienzo de los discursos públicos de una manera tan categórica, sin medir, sin preocuparse por medir la valencia de sus palabras. Desde el “drogas sin sol” de Charly García que nadie dice tan brutalmente eso que tiene para decir.

Como sea, hemos vuelto a poner las cosas en términos de blancos y de negros, y tal vez sea conveniente recordar que somos un gris de la historia, un magnífico cruce cromático, una patria mestiza. ¿Qué pasó en la Argentina para que el señor de la foto se haya vuelto una amenaza cuando, cien años atrás, hubiera sido, tan apenas, otro gaucho pampa? ¿Quién lo transformó en un peligro social? Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina, y el pueblo de la Nación Argentina también. Levante la mano el que alguna vez le gritó a alguien: negro de mierda. Ahora levanten la mano los que sólo lo pensaron. Bien, ahora los dos. Gracias, muchedumbres argentinas. Ya pueden bajar los brazos. Podemos.

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Pampamia08 0 años  | 

¿Sabés qué? Para muchos del interior del interior Kirchner vendría a ser un negro de m... y no este pobre Señor que se está comiendo un hermoso choripán con una faca en la mano al mejor estilo de cualquier gaucho de las pampas.

quefeoesserracista 30 años  | 

Ciertos comentarios no hacen mas que poner de manifiesto que efectivamente existe un racismo muy grande en nuestra sociedad.

Don`t Call me White 25 años  | 

Por fin un medio de comunicación toca el tema tabú para la clase media argentina. Por fin un medio de comunicación dice lo que Nadie se atrevería a decir públicamente de D`Elia. Y no me refiero justamente a la parte de la "animalada" sino a que dice lo que la mayoría del pueblo argentino, nacional y popular, peronista, negro, siente. Y cuán justificado está este sentimiento, cuán comprensible, cuán provocado!!. Lástima que esto significa que el señor sea "posiblemente un animal" mientras que las muchedumbres ('clasemedistas') argentinas que llevan la xenofobia a flor de piel sean... gente civilzada? Lástima que sea este diario que tanto aportó al análisis parcial y gorila, que lleva 99 días aceptando calladamente el desprecio verdaderamente NAZI del grupo Clarín (y La Nación aunque eso es trivial) por los piqueteros y la negrada quien toque este tema.

cecilia 42 años  | 

CREO QUE EL PROBLEMA DE ESTA DIFERENCIA DE CLASES QUE SE ALUDE EN LA NOTA SE ACRECIENTA POR UN CANSANCIO DEL CIUDADANO DE CLASE MEDIA QUE DIA A DIA TIENE QUE IR A TRABAJAR, PAGAR LA LUZ, IMPUESTOS Y AYUDAR A UNA CLASE SOCIAL QUE QUEDO FUERA DEL SISTEMA A LA QUE SE LE PERMITE USURPAR VIVIENDAS, TERRENOS, NO PAGAR IMPUESTOS, LUZ, SE LES DA UN PLAN SOCIAL ,SE LE PERMITE ASENTARSE EN LAS PLAZAS RECLAMANDO(SIN IMPORTAR EL COMERCIANTE QUE NO VENDE ESOS DIAS POR EL TEMOR DEL RESTO DE ACERCARSE).. RECONOZCO LA GRAN INDIGENCIA QUE PADECEN PERO EL GOBIERNO NO TIENE INTERES EN QUE DESAPAREZCA, ES MAS NECESITA, QUE EXISTA PARA PODER MANEJARLOS IMPUNEMENTE CON EL RESENTIMIENTO HACIA EL QUE SE ESFUERZA POR SALIR ADELANTE DIA A DIA Y QUE TIENE LA BRONCA DE TENER QUE COLABORAR CON UN SECTOR QUE NO CAMBIA Y CUYOS JOVENES ABSORVEN ESA COSTUMBRE DE SEGUIR EL CAMINO MAS SIMPLE : COMER EL PESCADO QUE LE TIRAN PERO SIN APRENDER A PESCAR.. SOMOS ESCLAVOS DEL PODER: LOS POBRES Y LA CLASE MEDIA .

frustración 0 años  | 

Ayer escuche a los dos presidentes, el ciber saturado aplaco mi bronca y mi vergüenza. Nuevamente con una chicana de la galera le mintieron al pueblo, pusieron maniqueamente el bien contra el mal. Le dieron a la gente lo que quería la discusión de los derechos de exportación (inconstitucionales por cierto) para acallar ala gilada. Pero con mayoría en ambas cámaras, con la imposición de decidir entre si o no, es mas que evidente que el gobierno jugo mejor. Pero al campo le queda una jugada más, la Corte suprema de Justicia porque esta medida es INCOSTITUCIONAL. Por ahí había que pelear, pero hay que tener paciencia, porque a pesar de que el fallo será a favor del campo el gobierno gano tiempo, pero perdió el honor.

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